En una emergencia, es fácil pensar que un líquido ardiendo es simplemente un incendio de líquidos. Pero si eres ingeniero de protección contra incendios, confundir estos dos escenarios puede invalidar todo tu diseño. Drysdale los distingue con precisión en la Sección 5.1.2 y la diferencia es más importante de lo que parece a primera vista.
En el incendio de charco, el líquido está confinado dentro de una cubeta, un dique de retención o una depresión del suelo. Al tener profundidad suficiente, las pérdidas de calor hacia el suelo son mínimas, la superficie es estable y el combustible arde a una tasa máxima y constante. Es el escenario para el que se diseñan los sistemas de espuma y supresión en la mayoría de las instalaciones industriales.
El incendio de derrame es físicamente distinto. El líquido se extiende libremente sin confinamiento, formando capas de apenas unos milímetros de espesor. Esa delgadez hace que el suelo absorba una gran parte del calor que debería estar evaporando el combustible, y en consecuencia la gasolina en derrame arde a 0.011 kg/m²·s, frente a los 0.055 kg/m²·s que quema en un charco libre, es decir, cinco veces más despacio. La trampa está en que el área expuesta puede ser enormemente mayor, y eso compensa con creces la menor intensidad por metro cuadrado.
El caso más peligroso dentro de esta categoría es el incendio en escorrentía, que ocurre cuando el líquido escapa de un punto elevado en una instalación de proceso y corre por superficies verticales mientras arde. Es extremadamente difícil de extinguir, transfiere calor directamente a los elementos estructurales que toca y puede provocar el colapso de la instalación antes de que los equipos de respuesta logren controlarlo.
La reflexión para el diseño es directa: un sistema dimensionado para el área del dique de contención será completamente insuficiente si el líquido se desborda y genera un derrame libre. Los tiempos de respuesta que funcionan para un charco confinado pueden ser fatales para un derrame en expansión. ¿Tus planes de emergencia consideran el área máxima probable de un derrame, o solo el área del dique?
Drysdale, D. (2011). An Introduction to Fire Dynamics, 3ª Ed. — Capítulo 5, Sección 5.1.2
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