En un incendio en espacio confinado — un almacén cerrado, un sótano, un recinto con ventilación limitada — hay un momento en que el fuego necesita más oxígeno del que puede entrar, y en ese momento la combustión se vuelve incompleta. El carbono que debería oxidarse completamente hasta CO₂ queda a medio camino y se convierte en monóxido de carbono — CO — que se acumula en el ambiente en concentraciones que pueden ser letales en minutos.
Drysdale introduce en la Sección 1.2.4 el concepto de ratio de equivalencia φ, que expresa la relación entre el combustible y el aire realmente disponibles respecto a la proporción estequiométrica — la proporción exacta que necesitaría la combustión completa. Cuando φ es mayor que 1 hay más combustible que aire, la combustión es incompleta y los rendimientos de CO aumentan drásticamente porque la conversión de CO a CO₂ requiere radicales hidroxilo que en esas condiciones no están disponibles en cantidad suficiente — compiten con demasiados otros productos de combustión parcial por los mismos radicales.
El CO es incoloro, inodoro y no irrita las vías respiratorias en las concentraciones a las que ya es letal, lo que significa que una persona expuesta puede no percibir ninguna señal de alarma antes de perder la conciencia. A 1.000 ppm — una concentración que puede alcanzarse en minutos en un espacio confinado con un incendio en desarrollo — la exposición durante una hora es potencialmente fatal. A concentraciones más altas el tiempo se reduce dramáticamente.
Eso tiene dos consecuencias que raramente aparecen juntas en la misma conversación: la primera es que en un incendio con ventilación limitada el CO puede ser la causa de muerte mucho antes de que las llamas sean visibles o la temperatura sea intolerable, y la segunda es que abrir una puerta o una ventana en ese escenario — introduciendo el oxígeno que faltaba — puede transformar un ambiente rico en CO en una deflagración en cuestión de segundos, porque el CO acumulado es también combustible.
La detección de CO en instalaciones con riesgo de incendio en espacios confinados no es un complemento de la detección de humo — en muchos escenarios es la única señal de alarma temprana disponible.
Drysdale, D. (2011). An Introduction to Fire Dynamics, 3ª Ed. — Capítulo 1, Sección 1.2.4
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