A MEDIO METRO DE DIAMETRO NINGUN COMBUSTIBLE ARDE A SU MAXIMA INTENSIDAD

Updated May 18, 2026 3 min read
Jussef Liban
Jussef Liban

Ingeniero de protección contra incendios. Divulgación técnica en español sobre dinámica de incendios, normativa y casos reales.

Cuando un líquido inflamable se derrama y forma un charco, la intensidad con la que arde no depende solo del combustible sino también del tamaño del charco. El ejercicio 5.6 de Drysdale lo demuestra con tres combustibles distintos sobre una bandeja de 0.5 metros de diámetro, y el resultado sorprende.

Para entender por qué el tamaño importa, hay que entender primero qué es la tasa límite de combustión. Una llama sobre un charco no solo consume combustible, sino que devuelve calor hacia la superficie del líquido, lo calienta, lo evapora y ese vapor alimenta la llama. Si el charco es pequeño, la llama es pequeña y devuelve poco calor. A medida que el charco crece, la llama crece con él y devuelve más calor, acelerando la evaporación. Pero llega un punto en que la llama ya es tan grande que aunque el charco siga creciendo, el calor que llega a la superficie no aumenta más. Ahí la tasa de combustión se estabiliza y deja de crecer. Ese valor estabilizado es lo que Drysdale llama tasa límite, y es el que aparece en la Tabla 5.2 de su libro.

El problema es que ese valor límite solo aplica para charcos muy grandes. En una bandeja de 0.5 metros, ninguno de los tres combustibles lo alcanza. El benceno llega al 74% de su límite, el hexano al 61% y el etanol a apenas el 17%. La razón de esa diferencia está en qué tan opaca es la llama de cada combustible: el benceno produce una llama cargada de hollín negro que irradia calor con intensidad, el hexano también pero algo menos, y el etanol tiene una llama casi transparente que apenas devuelve calor a la superficie. Por eso el etanol necesita un charco mucho más grande para acercarse a su tasa límite.

La enseñanza práctica es que un análisis de riesgo que usa directamente los valores de la Tabla 5.2 para charcos pequeños sobreestima la intensidad del incendio. Y uno que ignora el efecto del diámetro puede subestimar gravemente el riesgo en charcos grandes. Para quien dimensiona sistemas de supresión o calcula distancias de separación entre tanques, el diámetro del charco de diseño no es un detalle geométrico sino una variable que cambia completamente la física del incendio.

Drysdale, D. (2011). An Introduction to Fire Dynamics, 3ª Ed. — Capítulo 5, Sección 5.1.1, Ejercicio 5.6, Tabla 5.2 y Tabla 5.4

Te invito a seguir mi perfil para continuar con esta serie sobre dinámica de incendios en honor a Drysdale.

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