En un artículo anterior estuve comentando sobre los argumentos que existen en contra de la implementación de mangueras contra incendios para uso de los ocupantes en las edificaciones. Para complementar los argumentos que allí se esbozaron, se realizó un extenso análisis estadístico en la región Latinoamericana gracias a la colaboración de los alumnos del Diplomado Especializado en Diseño e Instalación de Sistemas de Rociadores Automáticos Contra Incendios, curso que es patrocinado por ILFIS (Instituto Latinoamericano de Formación en Incendios y Seguridad) y que en la actualidad tengo bajo mi cargo.
La encuesta tuvo como propósito evaluar la importancia de las mangueras contra incendio en la seguridad de los ocupantes y la percepción que ellos tienen sobre este equipamiento. Esta encuesta tuvo fines de investigación, fue anónima y tuvo alcance en los principales países Latinoamericanos en los cuales ILFIS cuenta con alumnos que llevan sus cursos de formación académica, relacionados con la seguridad contra incendios.
Especificaciones de la Encuesta
Número de Encuestados: 2300 personas
Instrucciones a los Encuestados: Los encuestados recibieron la siguiente instrucción antes de responder: “La siguiente encuesta tiene como propósito evaluar la importancia de las mangueras contra incendio en la seguridad de los ocupantes, esta información tiene fines de investigación y es anónima, se agradece su participación y se les ruega encarecidamente reenviarlo a todas sus amistades, sobre todo a quienes vivan o trabajen en contacto con ellas. La encuesta toma 1 minuto”.
Instrucciones a los Encuestadores: Los encuestadores recibieron como indicación que esta investigación era un trabajo colectivo que buscaba identificar la percepción que tienen los ocupantes sobre los productos que normalmente diseñamos, instalamos y mantenemos para proteger la vida de los ocupantes (mangueras contra incendios). Con estas encuestas podremos saber si realmente estamos en el camino correcto o simplemente actuamos en modo inercial porque la autoridad competente (a quién le debería llegar esta encuesta), cree suponer que eso es lo que soluciona el problema o parte del mismo. Lo importante es lograr una muestra muy amplia, pero sobre todo que no sean personas que están relacionadas con la protección contra incendios, sino dirigidas a la gente común. Se hizo mucho hincapié en que no participen de las encuestas personas que saben del tema, tales como bomberos, ingenieros relacionados a incendios, brigadistas, etc. y que estas sean compartidas en un entorno que no sea de protección contra incendios.
Resultados de la Encuesta
A continuación, describiré brevemente los resultados encontrados:
Características de la Población encuestada
La población encuestada se concentró en el grupo etario de 26-50 años con un balance casi homogéneo en cuanto a género y con una tendencia marcada a encuestados residentes del Perú (37%), Uruguay (16%) y México (15%), los que representan un 68% del total de encuestados. Se concluye también que, de la muestra de 2300 encuestados, su mayoría son de edad adulta mayores de 26 años, quienes representan el 82% de los encuestados.
Convivencia con las mangueras y percepción de los ocupantes
En cuanto a la convivencia de los encuestados con mangueras contra incendios, se observa a continuación que el 47% vive o trabaja cerca de una de ellas, lo que demuestra el amplio consumo de estos dispositivos en la región. Debemos tomar en cuenta que muchos de los encuestados viven en residencias unifamiliares u otro tipo de residencias menores en los que estos dispositivos no se instalan, o en su defecto trabajan en negocios o empresas que no se encuentran dentro del espectro en donde estos dispositivos se exigen e instalan. Se puede concluir que hay un contacto cercano e importante de las mangueras contra incendios en relación con los usuarios encuestados. Debemos recordar que las mangueras contra incendio son concebidas como equipos destinados a ser usados por los ocupantes de las edificaciones, y tienen como propósito fundamental ser elementos de primera respuesta y medio de defensa principal ante un incendio fuera de control. Sorprendentemente 67% de los encuestados respondió erróneamente al propósito de este equipo, es decir, un 50% de los encuestados respondió que las mangueras sirven para ser usadas por los bomberos y un 17% para que sean usadas por los conserjes o personal de seguridad del edificio. Con esto podemos concluir que cerca del 50% de la población encuestada convive con una manguera, ya sea en su hogar o lugar de trabajo, pero casi el 70% tiene una concepción errada del público objetivo al que está destinado este equipo.
Entrenamiento en el manejo de mangueras contra incendios
En cuanto al entrenamiento en el manejo de mangueras contra incendios, 75% de la población encuestada nunca ha practicado con una manguera, pero un 52% se siente capaz de usarla. Con esta información podemos concluir que existe una enorme población que no ha recibido entrenamiento en manejo de chorros de agua contra incendios, y que no obstante, se siente con capacidad para desenvolverse adecuadamente en caso de enfrentar un evento de incendio. Esto demuestra el desconocimiento que existe en la población sobre las pericias que se necesitan para poder usar una manguera, que por cuestiones obvias requiere de mucho entrenamiento, no sólo en cuanto al manejo en sí de la manguera en condiciones de entrenamiento, sino en situaciones en las que el ambiente está sometido al fuego y los productos de la combustión asociados a éste. Hubiera sido interesante consultar a los encuestados bajo qué condiciones realizaron el entrenamiento con mangueras, sin embargo por la complejidad de la pregunta optamos por no hacerla. Es muy probable que en la mayoría de los casos el concepto de entrenamiento que afirman los usuarios haber tenido, no reúne las condiciones para considerarse suficiente y para calificarlo como adecuado para hacer frente con cierta destreza a una condición real de incendio.
Confianza en saber usar mangueras contra incendios sin haber practicado con ellas
La siguiente pregunta tuvo como objetivo evaluar cuál es el nivel de confianza que los encuestados tienen sobre las mangueras contra incendios. Los resultados arrojan que 41% de los encuestados (61% hombres y 39% mujeres) nunca ha practicado con una manguera, pero afirma sentirse capaz de usarla, a estos usuarios los llamaremos para fines expositivos como “temerarios”. Por otro lado 59% de los encuestados (37% hombres y 63% mujeres) nunca ha practicado con una manguera y tampoco se siente capaz de usarla, a estos usuarios los llamaremos para fines expositivos como “prudentes”.
Podemos concluir que 41% de la población presenta una actitud temeraria al sentirse capaces de usar un equipamiento que desconocen por completo, más aún cuando absolutamente todos los encuestados deben tener pleno conocimiento que un incendio es una situación de inminente peligro para sus vidas. También podemos concluir que las mujeres son más prudentes que los hombres, o que en su defecto existe un alto condicionamiento para adoptar una posición de presión social, en la que se le atribuye una responsabilidad mayor al género masculino en cuanto a la defensa de la integridad y seguridad de las personas que lo rodean.
Actitud frente a una situación de incendio real
El siguiente objetivo de la encuesta fue explorar en los encuestados una situación real de estar inmerso en una condición de incendio, los resultados arrojan que 45% de los encuestados (61% hombres y 39% mujeres) usaría la manguera en caso de una situación de incendio real. Por otro lado 55% de los encuestados (49% hombres y 51% mujeres) no usarían la manguera y evacuarían el edificio. Vemos que en este caso que más de la mitad de los encuestados no usaría la manguera incluso en caso de un incendio real. Esto quiere decir que, si un incendio de la magnitud que requiera ser extinguido con una manguera es un evento extremadamente raro, más raro aun será que ante esta condición existan usuarios predispuestos a usarla, aun cuando como hemos visto, las mangueras contra incendios son equipamientos ampliamente implementados y exigidos en muchos países de la región.
Nivel de confianza en las mangueras contra incendios
48% de la población encuestada no confía (o confía poco) en la operatividad de las mangueras contra incendios, y 52% indica que su confianza depende del lugar donde éstas están instaladas. El orden de confianza a nivel sectorial es de: Dependencia del Estado (29%), Residencial (31%), Oficinas (50%) y Comercio (50%) respectivamente. En tal sentido podemos concluir que las dependencias del Estado y edificaciones residenciales son las que generan más desconfianza en cuanto a la operatividad de sus sistemas de mangueras, por otro lado los centros comerciales y oficinas son los que generan más confianza. Esto puede estar muy asociado a los niveles de exigencia y las políticas de mantenimiento que tienen las instalaciones de acuerdo a su tipo de uso. El Estado latinoamericano generalmente no cumpliría con las propias exigencias que impone a sus administrados y por otro lado, por el dinamismo de los comercios y oficinas, es probable que este tipo de edificaciones estén más propensas a cumplir con las exigencias de mantenimiento que se requieren para la operatividad de estos lugares. En el caso de instalaciones residenciales, es probable que la baja confianza esté asociada al poco control del Estado sobre este tipo de ocupaciones y además a la poca capacidad de autogestión y administración que existe en estas instalaciones.
Uso forzado de la manguera en una situación real de emergencia
El siguiente objetivo de la encuesta fue forzar a los encuestados a tener que usar las mangueras contra incendios como única opción, quitándoles la posibilidad de que puedan evadir su uso. Es decir, al colocar sus vidas como dependientes del uso de una manguera contra incendios, estamos forzando a que no tengan otra opción más que usarlas, con lo cual queríamos saber qué sentimiento podría provocar en los encuestados esta situación.
Ante ello, si el encuestado es forzado a usar las mangueras contra incendios para salvar su vida, 35% piensa que corre mucho peligro y 45% piensan que dependerá de que hagan una buena maniobra. Es decir 80% de los encuestados se sienten temerosos de usarla aun siendo forzados a hacerlo y tan sólo un 20% considera que la manguera los protegerá y salvará la vida.
Conclusiones
Con este análisis se ha querido evaluar la percepción que tienen los ocupantes latinoamericanos con respecto a las Mangueras Contra Incendio. Los resultados revelarían que las teorías a las que llegamos en el artículo anterior tendrían una correlación con los resultados obtenidos en esta encuesta.
SIN FORMACIÓN NO HAY SALVACIÓN