Seleccionar el rendimiento requerido de una bomba contra incendios parece ser una tarea fácil, una vez determinados los riesgos más demandantes de un sistema de agua contra incendios y luego de haber realizado los cálculos hidráulicos respectivos que determinen los parámetros más exigentes, pareciera ser que simplemente se trata de seleccionar los dos parámetros que determinan el riesgo más demandante (Caudal y Presión) e igualarlos con el rendimiento de la bomba contra incendios a recomendarse. Sin embargo seleccionar la bomba más apropiada para un sistema, en términos de costos, consumo de energía, impacto en el proyecto, presión de trabajo, etc. no es una tarea fácil. En este artículo demostraremos que existen muchas formas de optimizar el sistema de bombeo contra incendios que no se toman en cuenta al momento de diseñar y seleccionar la bomba más apropiada; posteriormente en la mayoría de ocasiones la decisión final de compra queda en manos de gente inexperta, léase “los compradores”, perdiéndose la riqueza del análisis y la ingeniería detrás de todo este proceso.
Requerimientos hidráulicos de las bombas contra Incendios
De acuerdo a la norma NFPA 20 (2019) numerales 6.2.1. y 6.2.2., las bombas contra incendios deberán proporcionar no menos del 150% de su caudal nominal a no menos del 65% de su presión nominal y además en condiciones de caudal cero no deberán exceder del 140% de su presión nominal. Estos requerimientos se resumen muy claramente en la figura A.6.2. para una bomba con un caudal nominal del 100% que requiere una presión nominal del 100%, siendo estos porcentajes meramente índices de un caudal y presión determinados.
Los requerimientos detrás de estas exigencias son los siguientes:
Que la bomba contra incendios tenga la capacidad de poder desarrollar un caudal mayor en 50% al caudal nominal de la misma.
Que su capacidad para desarrollar presión no decaiga significativamente cuando su caudal se incrementa. Idealmente lo que se espera es que mientras la curva sea más horizontal, la bomba será más apropiada, ya que tendrá la capacidad de mantener una presión relativamente estable a través de un amplio rango de caudales.
Que cuando la bomba se encuentre a caudal cero no incremente significativamente su presión.
Que sean lo más eficientes y económicas posibles. Efectivamente cuanto más pronunciada es la curva de una bomba contra incendios, mayor es el impacto en la presión a caudal cero y la potencia del motor que ésta debe tener (lo que afecta el costo).
Sin embargo también es conocido que los fabricantes de bombas contra incendio e incluso de bombas de agua para uso común, superan ampliamente estos requerimientos. De hecho uno de los argumentos de los fabricantes de bombas de agua para uso común es que sus bombas cumplen con la norma NFPA 20 y ese argumento lo usan como fundamento para ofrecerlas para uso como bombas contra incendio.
En general podríamos decir que las bombas contra incendio Listadas UL cumplen en la mayoría de los casos con requerimientos que bordean el 80% a 90 % de la presión nominal al 150% del caudal nominal y la presión a caudal cero bordea el 110% al 120% de la presión nominal.
En los gráficos se muestran las curvas de un fabricante de bombas listadas con rendimientos nominales de 500 gpm @ 200 psi y 500 gpm @ 120 psi, observándose como estas curvas superan ampliamente el requerimiento de la norma NFPA 20.
Curva de una Bomba de 500 gpm @ 200 psi (Fuente SPP Pumps)
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Curva de una Bomba de 500 gpm @ 120 psi (Fuente SPP Pumps)
Basados en estos hechos concretos, al momento de trabajar los requerimientos hidráulicos de un sistema de bombeo contra incendios, un proyectista debe tomar en cuenta que en la realidad las curvas de las bombas contra incendio se comportan mejor de lo que exige la norma NFPA 20, por lo tanto este mejor comportamiento debe ser incorporado en el análisis. De hecho una buena práctica que aconsejo, es solicitar las curvas y demás información técnica de los fabricantes disponibles en el mercado donde se diseña, y proyectar el sistema de bombeo contra incendios basados en el peor caso encontrado entre los proveedores de bombas contra incendio disponibles en el mercado local, de manera tal que al momento que el cliente cotice el sistema de bombeo contra incendios, se encuentre en la posibilidad de poder escoger a cualquiera de ellos. El argumento detrás de este análisis es que no siempre la bomba con la curva más eficiente, tiene la característica constructiva que necesitamos para nuestro proyecto, es la más barata, tiene el mejor tiempo de entrega, cuenta con la misma calidad de servicio técnico, atención pre-venta y post-venta, facilidades de pago, disponibilidad de repuestos y otros argumentos técnico-comerciales que hacen que una bomba no sea simplemente escogida por la calidad de su curva. Sin embargo y como veremos más adelante, este argumento debe sopesarse con el contrario, es decir una práctica más sana es seleccionar desde el diseño las marcas más apropiadas para el mismo, de manera tal que las ventajas técnicas del producto se puedan incorporar al diseño, esta situación la demostraremos también en este artículo.
Análisis de las características de la curva de bombeo
Supongamos que no tenemos acceso a la información de los fabricantes o no contamos con el tiempo apropiado para hacer un análisis de todas las marcas disponibles en el mercado, algo que definitivamente desaliento pero que asumiremos únicamente para no complejizar el análisis realizado en el presente artículo. En efecto debido a que cada fabricante tiene sus propios criterios de selección y comportamientos hidráulicos bastante diferentes, el análisis a realizar resulta bastante complejo y difícil de exponer en el presente artículo, sin embargo un análisis más detallado de todas las marcas disponibles en un mercado en particular nos puede hacer tendientes a escoger una marca específica para un proyecto, en función de las conveniencias técnicas que esa marca nos brinda. Obviando el análisis técnico comercial bajo un escenario meramente teórico, es posible construir la característica de la curva de bombeo usando parámetros teóricos.
Para continuar con el análisis que a continuación desarrollaremos, supongamos que el peor caso de una bomba listada es una que al 150% de su capacidad nominal desarrolla una presión del 80% de la presión nominal y que la presión a caudal cero es el 120% de su presión nominal.
En este caso tenemos dos opciones, introducir estos puntos en un programa de cálculo hidráulico o hacerlo manualmente mediante el procedimiento indicado en la norma NFPA 13 (2019) numeral 27.4.4. donde se representa la hoja de características de la curva de bombeo en escala logarítmica.
Los valores de comportamiento previstos para la curva de bombeo que en este caso los tenemos representados por 3 puntos ya definidos, son los siguientes:
A caudal cero la bomba desarrolla 120% de su presión nominal
A caudal 100% del caudal nominal la bomba desarrolla 100% de presión nominal
A caudal 150% del caudal nominal la bomba desarrolla 80% de presión nominal
Estos valores se deben trasladar a la hoja de gráfica hidráulica con escala logarítmica como se muestra a continuación, una hoja con escala logarítmica nos permite ver las curvas de comportamiento hidráulico en forma rectilínea cuando no lo son, de esta forma se facilita el traslado de información y un análisis más didáctico de la información. Aquí también tenemos dos opciones, o usamos simplemente la hoja de escala logarítmica o hacemos el cálculo usando las fórmulas que se encuentran detrás de esta hoja.
Marco teórico de la hoja de escala logarítmica
Sin ánimos de ser muy académicos en el presente artículo, es necesario explicar cómo se desarrolla la hoja de escala logarítmica de la NFPA 13, el marco teórico es muy sencillo y se puede introducir a una hoja de Excel con un poco de esfuerzo y conocimiento de Excel.
La fórmula usada para predecir el caudal a una presión residual deseada, es la siguiente:
Donde:
QR es el Caudal a Predecir a una Presión Residual Deseada (gpm)
QF es el Caudal desarrollado por la bomba (gpm)
hr = (Ps-Pa) es la Caída de Presión a la Presión Residual Deseada (psi)
Ps es la Presión Estática de la bomba a caudal cero (psi)
Pa es la Presión Residual de la bomba al Caudal Deseado (psi)
hf = (Ps-Pr) es la Caída de Presión (psi)
- Pr es la Presión Residual de la bomba (psi)
De esta fórmula se puede derivar una alternativa que nos sirva para calcular la Presión Residual a un caudal deseado, cuyo valor no lo tenemos:
Pa=Ps-(Ps-Pr)*(QR/QF)^1.85
Selección de bombas contra incendios para un riesgo individual
Para seleccionar la bomba más apropiada para un único riesgo es necesario tomar en cuenta que no se trata simplemente de escoger el punto de operación de caudal/presión que exige el riesgo más demandante a atender, se trata más bien de tomar las ventajas de la curva de caudal/presión de la bomba.
Pongamos el siguiente ejemplo, imaginemos que después de realizar los cálculos hidráulicos necesitamos un caudal de 1100 gpm @ 90 psi, el punto lo hemos marcado en el Gráfico 1. Lo que la mayoría de proyectistas hacen es especificar la siguiente bomba listada que cubre esta demanda de caudal y presión, es decir una bomba de 1250 gpm @ 90 psi, que como hemos supuesto anteriormente desarrollaría 108 psi a caudal cero y alrededor de 70 psi a 1875 gpm, la potencia de esta bomba sería de aproximadamente 100 hp con motor eléctrico y de 110 hp con motor diésel y estaría desarrollando aproximadamente 1100 gpm @ 95 psi.
Considero que ésta sería una forma poco proactiva de seleccionar la bomba, pues estaríamos dándole demasiado margen de seguridad al sistema, que no sólo se trata de los 150 gpm adicionales de caudal o los 5 psi adicionales de presión que estamos considerando, sino que en condiciones usuales la máxima demanda del sistema (1100 gpm @ 100 psi) es la peor condición posible establecida por los parámetros de cálculo que hemos previsto, en función de todos los márgenes de seguridad que las normas NFPA ya tienen establecidos.
Gráfico 1: Bomba de Qn=1250gpm@90psi / Q0=108psi / Qmax=1875gpm@70psi
Pero qué pasa si partimos del hecho que 1100 gpm es la máxima demanda del sistema en la peor condición establecida por la norma NFPA que hemos usado para diseñar (de hecho así funcionan las máximas demandas previstas por las normas NFPA), lo que en otras palabras significa que más allá de los márgenes de seguridad establecidos por las normas NFPA, ya no sería necesario incrementar márgenes adicionales de caudal.
Entonces partiendo del hecho que la norma NFPA 20 nos permite incrementar el caudal nominal de una bomba hasta el 150% de su caudal nominal, lo que deberíamos hacer es calcular la máxima demanda del sistema como el 150% del caudal nominal de la bomba. En este caso el caudal nominal se calcula dividiendo el caudal requerido del sistema entre el 150% (1.5), y redondearlo al siguiente caudal nominal estandarizado, es decir: 1100 gpm / 1.5 = 733.33 ≈ 750 gpm
Para seleccionar la presión nominal, comenzamos definiendo que al caudal calculado para este sistema (1100 gpm), la presión que debe proporcionar la bomba es 90 psi, luego debemos determinar la presión que le correspondería a esta bomba cuando el caudal nominal es 750 gpm.
Siguiendo la hoja de escala logarítmica o las formulas detrás de esta hoja, podemos determinar que la presión de esta bomba es 115 psi. Es decir una bomba de 750 @ 115 psi, desarrollará 1100 gpm @ 90 psi, según se muestra en el Gráfico 2. La potencia de esta bomba sería de aproximadamente 75 hp con motor eléctrico y de 80 hp con motor diésel y estaría desarrollando 1100 gpm @ 90 psi pero con una mayor presión a caudal cero (138 psi).
Gráfico 2: Bomba de Qn=750gpm@115psi / Q0=138psi / Qmax=1125gpm@90psi
Como vemos la máxima presión de la bomba de la segunda opción es mayor que en la primera opción, pero a cambio de eso el máximo caudal del sistema de la segunda opción es menor que en la primera opción. Para contrastar los efectos técnico-económicos de estas dos opciones podemos pedir presupuestos a los proveedores de estas bombas en diversas marcas, y entregar a nuestros clientes los resultados de este análisis.
Límite máximo recomendable para establecer el criterio de aprovechamiento de la curva de bombeo
En los dos ejercicios anteriores vemos que las presiones a caudal cero son menores a 175 psi, que es la presión máxima en la que un sistema debe trabajar saludablemente, sabemos bien que cuando las presiones superan los 175 psi, el sistema de bombeo debe ser equipado con una válvula de alivio y los sistemas en general deben ser equipados con válvulas reductoras de presión en aquellos puntos en donde la presión supere los 175 psi y hayan rociadores automáticos instalados. Más aun en el caso de las bombas diésel, hay que prever que estas bombas se pueden disparar por sobre velocidad y el Gobernador de Velocidad del motor Diésel está configurado para limitar la velocidad del motor al 110% de su velocidad nominal, lo que implicaría que la presión de la bomba puede incrementarse al 121% de su presión a caudal cero. Esto quiere decir que la máxima presión prevista para el sistema del grafico 1 es de 131 psi (108 psi x 1.21 = 130.68 psi) y para el gráfico 2 es de 167 psi (138 psi x 1.21 = 166.98 psi), con lo cual ninguno de estos sistemas debe contar con válvula de alivio, ni válvulas reductoras de presión.
Sin embargo éste no sería el caso para un sistema que requiere mayor presión, pues a partir de 175 psi los sistemas de bombeo contra incendio implementados con rociadores automáticos deben ser equipados con válvulas de alivio que “roban caudal” al sistema, es decir cuando éstas válvulas se abren liberan el exceso de presión y lo eliminan al desagüe o lo devuelven a la cisterna, ocasionando una ineficiencia que también debe ser contemplada en el análisis. Asimismo las válvulas reductoras de presión que tienen que ser equipadas, incrementan los costos, pero por sobre todo incrementan la vulnerabilidad, la confiabilidad y los requerimientos de mantenimiento del sistema.
En el siguiente ejemplo, imaginemos que después de realizar los cálculos hidráulicos necesitamos un caudal de 1100 gpm @ 130 psi, el punto lo hemos marcado en el Gráfico 3. Lo que la mayoría de proyectistas hacen es especificar la siguiente bomba listada que cubre esta demanda de caudal y presión, es decir una bomba de 1250 gpm @ 130 psi, que como hemos supuesto anteriormente desarrollaría 156 psi a caudal cero y alrededor de 100 psi a 1875 gpm, la potencia de esta bomba sería de aproximadamente 150 hp con motor eléctrico y de 165 hp con motor diésel y estaría desarrollando aproximadamente 1100 gpm @ 135 psi. Si la bomba fuera equipada con motor eléctrico la máxima presión del sistema no podría superar los 156 psi, sin embargo si la bomba fuera diésel el tema sería distinto, lo que sucedería en ese caso es que para una máxima presión de la bomba de 156 psi, la presión podría incrementarse en 121% es decir el cuadrado del 10% de mayor velocidad que puede desarrollar el motor (1.1^2=1.21), esto provocaría que la presión en el sistema se podría incrementar a 189 psi (156 psi x 1.21= 188.76 psi), con lo cual tendríamos que equipar al sistema con una válvula de alivio que resta eficiencia al sistema por robar caudal al mismo.
Gráfico 3: Bomba de Qn=1250gpm@130psi / Q0=156psi / Qmax=1875gpm@100psi
Para bajar los requerimientos hidráulicos del sistema, potencia de la bomba contra incendios y costos, siguiendo el mismo procedimiento anterior, escogemos una bomba de 750 gpm que desarrolle 130 psi a 1100 gpm. Siguiendo la hoja de escala logarítmica o las formulas detrás de esta hoja, podemos determinar que la presión de esta bomba es 165 psi. Es decir una bomba de 750 @ 165 psi, desarrollará 1100 gpm @ 130 psi, según se muestra en el gráfico 4. La potencia de esta bomba sería de aproximadamente 125 hp con motor eléctrico y de 140 hp con motor diésel y estaría desarrollando 1100 gpm @ 130 psi pero con una mayor presión a caudal cero (198 psi).
Evidentemente esta bomba tendría un riesgo de sobrepresión por sobre velocidad de 240 psi (198 psi x 1.21= 239.58 psi) y habría que sobre pesar los menores costos de la bomba con la introducción de mecanismos de prevención de sobre presiones que otorgan mayores costos al sistema, pero sobre todo mayor vulnerabilidad y confiabilidad.
Gráfico 4: Bomba de Qn=750gpm@165psi / Q0=198psi / Qmax=1125gpm@130psi
Metodología de cálculo evitando presiones superiores a 175 psi
Es aquí en donde presentamos una aproximación distinta al problema, asumamos primero que la bomba contra incendios está equipada con motor eléctrico en cuyo caso la máxima presión de la bomba para que no supere los 175 psi a caudal cero, sería una bomba que a caudal nominal no supere los 145 psi (145 psi x 1.2 = 174 psi), ¿Podrá desarrollar esta bomba 1100 gpm @ 130 psi?, evidentemente si escogemos una bomba de 750 gpm @ 165 psi que desarrolla 1100 gpm @ 130 psi, la presión superará los 175 psi a caudal cero, según se muestra en el grafico 4. Pero si escogemos una bomba de 1000 gpm @ 140 psi, esta bomba sí podrá desarrollar 1100 gpm @ 130 psi como se muestra en el gráfico 5. La potencia eléctrica de una bomba de 1000 gpm @ 140 psi es aproximadamente 125 HP y evidentemente cuesta menos que una bomba de 1250 gpm @ 130 psi cuyo motor como hemos visto es aproximadamente 150 HP, pero además este sistema de bombeo no requerirá de válvulas de alivio o reductoras de presión en el sistema ya que su presión máxima a caudal cero es 168 psi. En cambio si la bomba está equipada con motor Diésel, la máxima presión de la bomba para que no supere los 175 psi considerando la sobre velocidad probable del motor, sería una bomba que a caudal nominal no supere los 120 psi (120 psi x 1.2 x 1.21 = 174.24 psi), en este caso es imposible cubrir el requerimiento solicitado por el sistema de 1100 gpm @ 130 psi con una bomba de 1000 gpm @ 120 psi con lo cual la opción inevitable sería una bomba de 1250 gpm, pero con una presión ligeramente menor a 130 psi, que según los cálculos que se muestran en el gráfico 6 es una bomba de 1250 gpm @ 125 psi que desarrolla precisamente los 1100 gpm @ 130 psi que necesitamos para el mayor riesgo del sistema. En este caso sería inevitable equipar al sistema de bombeo contra incendios con una válvula de alivio que se abrirá en las primeras etapas del desarrollo del incendio cuando el caudal es bajo y que se cerrará cuando se vaya incrementando la demanda del sistema. Aquí también es necesario precisar, que las válvulas de alivio son consistentes en cuanto a su apertura de acuerdo al ajuste de presión, pero no necesariamente se cierran a la misma presión en que se abrieron, por lo tanto siempre terminan robándole caudal al sistema, ya sea porque se elimina al desagüe o porque regresa al tanque de almacenamiento, causando inevitablemente una ineficiencia en el sistema de bombeo.
Gráfico 5: Bomba de Qn=1000gpm@140psi / Q0=168psi / Qmax=1500gpm@108psi
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Gráfico 5: Bomba de Qn=1250gpm@125psi / Q0=150psi / Qmax=1875gpm@100psi
Como vemos un análisis proactivo de las presiones, caudales, potencias y precios de las bombas contra incendio y el análisis de introducir o evitar la incorporación de dispositivos de alivio o regulación de presión, resultan siendo vitales para un adecuado análisis y optimización de un sistema de bombeo contra incendios, queda claro que ecualizar la demanda del sistema a la capacidad de bombeo requerida, no es siempre una buena práctica. Con fines didácticos a continuación se muestra una tabla comparativa con todos los análisis realizados:
Llevando el análisis a la realidad: Los fabricantes de bombas contra incendio
Como dijimos al principio hacer un análisis de todas las marcas disponibles en el mercado es la mejor forma de optimizar el sistema, de hecho este análisis nos puede llevar a determinar que una o dos marcas en específico pueden ser la más apropiadas para nuestro sistema. Considero que si el análisis se sustenta con la debida información técnica de cada fabricante, ningún proyectista tendría que tener temor de recomendar una marca o conjunto de marcas específicas, porque puede darse el caso por ejemplo que en una marca la potencia es mayor que en otra o la presión a caudal cero puede requerir que volvamos a introducir en el análisis aspectos como la incorporación de una válvula de alivio en la bomba contra incendios o válvulas reguladoras de presión en el sistema, o que un modelo en específico de bomba tiene mejores prestaciones que otro, entre muchos otros factores que deben tomarse en cuenta, y que muchas veces quedan en manos de inexpertos, léase “los compradores”.
Que el proyectista no participe del proceso de selección de la bomba durante la procura es algo que puede alterar todo el diseño, puede hacer perder la optimización que hemos previsto para el mismo o en su defecto que tengamos que diseñar para el peor caso posible, o por decirlo de otra manera para la bomba que peor se comporte, tal cual indiqué al comienzo de este artículo.
De hecho en la realidad estas situaciones no son poco frecuentes, los que tenemos años trabajando en diseño e instalación de sistemas contra incendios, sabemos que muchas veces es difícil teorizar estos temas y prever la potencia o máxima presión para el sistema, pues luego los fabricantes introducen esta información en el análisis, que usualmente cae en manos de personas que no analizan estas cosas sino que miran al final del presupuesto el costo, tiempo de entrega y forma de pago de la bomba, es decir resumen el análisis a una matriz que optimiza únicamente las variables comerciales, dejando las variables técnicas y la ingeniería a un lado. Como consecuencia de ello, la bomba más barata, con mejor tiempo de entrega o con formas de pago más atractivas puede terminar siendo la peor opción para nuestro proyecto, y esto muchas veces se descubre cuando el usuario ya la tiene instalada.
Lamentablemente demostrar estos temas en un artículo técnico resultaría complicado. Como indicamos las curvas con que hemos hecho este análisis son teóricas, si nos pusiéramos a realizar el análisis con cada marca encontraríamos resultados distintos e incluso totalmente dispares entre ellos.
Presiones dispares en sistemas
Otro caso interesante es el que se presenta cuando en múltiples riesgos tenemos presiones dispares en donde se tienen a la vez riesgos que demandan caudales altos a presiones bajas mezclados con riesgos que demandan caudales bajos a presiones altas. Un caso típico puede ser un edificio en el que se tengan parqueos en los sótanos mezclados con rociadores en las plantas superiores, en donde el parqueo es un riesgo ordinario y las plantas altas un riesgo leve. Por ejemplo un edificio de vivienda con sótanos de estacionamientos requiere de un caudal de 350 gpm @ 80 psi en la zona de parqueo y un caudal de 200 gpm @ 100 psi en el piso más alto de la vivienda. Lo que la mayoría de proyectistas hacen es especificar la siguiente bomba listada que cubre la mayor demanda de caudal a la mayor demanda de presión, en este caso muchos escogerían una bomba de 400 gpm @ 100 psi, que como hemos supuesto anteriormente desarrollaría 120 psi a caudal cero y alrededor de 70 psi a 600 gpm. Sin embargo ambos puntos se pueden encontrar en una curva que por su naturaleza es decreciente, por ejemplo una bomba de 300 gpm @ 90 psi podría abastecer ambos riesgos y evidentemente costará mucho menos que una bomba de 400 gpm @ 100 psi. En los gráficos 6 y 7 se puede observar como una misma bomba puede abastecer ambos riesgos apelando a su característica hidráulica decreciente con respecto al caudal.
Gráfico 6: Bomba de 300 gpm@90 psi que abastece una demanda de
200gpm@100psi y una demanda de 350 gpm@80 psi
Las potencias eléctrica y diésel de la bomba de 400 gpm @ 100 psi es de aproximadamente 40 HP y 51 HP respectivamente y las potencias eléctrica y diésel de la bomba de 300 gpm @ 90 psi es de aproximadamente 30 HP y 35 HP respectivamente. Sin embargo también hay que tomar en cuenta que en algunos fabricantes no hay disponibilidad de bombas con motores diésel pequeños, por lo que también hay que introducir en el análisis la disponibilidad en el mercado de motores diésel de pequeña capacidad.
Análisis de múltiples riesgos
Todo el análisis anterior lo hemos hecho sobre la base de un único riesgo, o máximo dos, y como hemos visto un análisis proactivo y tendiente a optimizar el sistema resulta siendo bastante complejo y tedioso, sin embargo más complejo aún seria analizar el tema en proyectos donde se tienen muchos riesgos involucrados.
Cuando se diseña un sistema de agua contra incendios el proyectista debe calcular las demandas de caudal y presión de todos los riesgos involucrados en la instalación, estos puntos de operación de caudal/presión son graficados en una gráfica hidráulica.
En edificaciones de muchas instalaciones que comparten un sistema de agua contra incendios común, se comienza a generar la necesidad de analizar múltiples riesgos que tienen relaciones distintas entre Caudal/Presión (Q/P), algunos riesgos pueden requerir altos caudales y bajas presiones, por ser riesgos más altos que se encuentran hidráulicamente más cerca de la fuente de suministro de bombeo, mientras que otros riesgos pueden requerir bajos caudales y altas presiones, por ser riesgos más bajos que se encuentran hidráulicamente más alejados de la fuente de suministro de bombeo.
En la siguiente tabla mostramos el caso de un Complejo Comercial / Mercantil / Residencial, que cuenta con 6 sótanos de estacionamientos, 2 pisos de Tiendas Comerciales (Piso 1 y 2), 2 Pisos de Uso Educativo (Piso 3 y 4), 26 pisos de Uso Residencial (Piso 5 y 30) y 1 Piso para uso Recreativo equipado con un restaurante (Piso 31). Nos centraremos en bombas impulsadas por motor diésel a fin de no extender demasiado el análisis. Los caudales y presiones calculados son los siguientes:
Luego debemos introducir estos riesgos en una hoja de gráfica hidráulica con escala logarítmica. Si simplemente usáramos los limites NFPA 20 antes indicados, la bomba que más se acomodaría a este proyecto sería una de 500 gpm @ 180 psi, como se muestra en el gráfico 7. Los límites de la norma NFPA 20 para este caso son los siguientes:
Gráfico 7: Selección de la Curva de la Bomba Acorde con NFPA 20
Todos los riesgos están cubiertos con la bomba seleccionada, sin embargo tenemos 2 problemas. Primero, esta no es una situación realista, porque la mayoría de las bombas contra incendio se comportan más estables a la presión que lo establecido en los límites de la NFPA. En segundo lugar, por la misma razón, la presión de la bomba a caudal cero será demasiado alta y mucho más alta de lo que realmente se comportan las bombas centrifugas, por lo tanto si consideráramos esta curva tendríamos que evaluar cómo sería nuestro sistema con respecto a la presión máxima permitida por el sistema de rociadores (252 psi contra 175 psi). En otras palabras, si consideramos que la presión será 252 psi a caudal cero, tendremos que diseñar un arreglo de reducción de presión más complejo para el sistema de rociadores que lo que se requeriría en una situación real.
Aquí es donde tenemos que evaluar el método de solicitar asistencia técnica de los fabricantes, para lo cual hemos contactado a 2 fabricantes de bombas contra incendios listadas UL / FM para seleccionar la bomba contra incendios más adecuada.
La primera compañía es Peerless Fire Pumps. La bomba seleccionada podría ser una bomba contra incendios de 500 gpm a 190 psi, como se muestra en las siguientes especificaciones técnicas.
Como podemos ver en el gráfico 8, todos los riesgos están cubiertos con la bomba seleccionada.
Gráfico 8: Bomba Peerless / 500 gpm @ 190 Psi
Otra bomba seleccionada podría ser una bomba contra incendios de 750 gpm a 190 psi, como se muestra en las siguientes Especificaciones Técnicas.
Como podemos ver en el gráfico 9, todos los riesgos están cubiertos con la bomba seleccionada.
Gráfico 9: Bomba Peerless / 750 gpm @ 190 Psi
Además, como podemos ver en la información del fabricante de Peerless, ambas bombas contra incendios usa el mismo modelo de bomba como el mismo motor diésel, entonces el precio será el mismo. En tal caso, recomendamos una bomba de 750 gpm a 190 psi porque tiene una capacidad adicional de extinción de incendios con el mismo costo.
Es importante notar que de la Tabla 4.27 de NFPA 20, podemos deducir que el costo de instalación para una bomba contra incendios de 500 gpm es el mismo que para una bomba de 750 gpm. Dado que el diámetro de 5 ”solicitado para 500 gpm no es comercial, entonces generalmente los contratistas tienen que usar un diámetro de 6”, que es el mismo requerido para una instalación de bomba de 750 gpm. Luego, el costo de instalación de la sala de bombas será el mismo para una bomba contra incendios de 500 gpm y de 750 gpm.
La segunda empresa contactada es SPP Fire Pumps. La bomba seleccionada podría ser una bomba contra incendios de 500 gpm a 190 psi, como se muestra en las siguientes Especificaciones Técnicas.
Como podemos ver en el gráfico 10, todos los riesgos están cubiertos con la bomba seleccionada.
Gráfico 10: Bomba SPP / 500 gpm @ 190 Psi
Otra bomba seleccionada podría ser una bomba contra incendios de 750 gpm a 190 psi, como se muestra en las siguientes Especificaciones Técnicas.
Como podemos ver en el gráfico 11, todos los riesgos están cubiertos con la bomba seleccionada.
Gráfico 11: Bomba SPP / 750 gpm @ 190 Psi
De la misma manera que hicimos con Peerless, podemos ver en la información del fabricante de SPP, que ambas bombas contra incendios usan el mismo modelo de bomba y el mismo motor diésel, entonces el precio será el mismo. En tal caso, recomendamos una bomba de 750 gpm a 190 psi por tener capacidad adicional de extinción de incendios con el mismo costo.
Conclusiones
Nuestra conclusión es que desde el punto de vista comercial, este proyecto se pudo especificar con una bomba contra incendio de motor diésel de 500 gpm a 190 psi o de 750 gpm a 190 psi. Sin embargo en los dos proveedores contactados, el modelo de motor, bomba y costo de instalación es el mismo, entonces obviamente la bomba que nos da el mayor caudal al mismo precio debería ser la que deberíamos escoger.
Desde el punto de vista técnico y netamente teórico sólo hubiera bastado especificar una bomba de 500 gpm a 190 psi, sin embargo luego de hacer el análisis técnico comercial, sobran los comentarios de la importancia que tiene el comprador o el ingeniero proyectista al momento de tomar decisiones de compra de equipos de bombeo contra incendios.
SIN FORMACIÓN NO HAY SALVACIÓN