EL INCENDIO NO ES SOLO UN FUEGO, ES UNA MAQUINA TERMODINÁMICA

Updated May 18, 2026 3 min read
Jussef Liban
Jussef Liban

Ingeniero de protección contra incendios. Divulgación técnica en español sobre dinámica de incendios, normativa y casos reales.

En la ingeniería de protección contra incendios solemos analizar el fuego como un fenómeno químico simple: combustible ardiendo. Pero cuando observamos lo que ocurre dentro de un compartimento, el fenómeno es un sistema físico complejo. Desde la termodinámica, un incendio se comporta como una máquina térmica.

Como en cualquier máquina, el funcionamiento depende del acoplamiento de procesos. El combustible aporta energía química, la ventilación introduce oxígeno como admisión y las aberturas permiten la salida de gases calientes, actuando como escape.

Cuando estos elementos se sincronizan, el incendio deja de ser una llama aislada y se convierte en un sistema que procesa energía, redistribuye calor y regula sus flujos de masa y aire.

Aquí aparece uno de los errores más frecuentes: analizar el problema de forma fragmentada. Muchas veces se estudia la carga de fuego, la resistencia de los muros o el tamaño de las aberturas por separado. Pero un incendio en compartimento es, ante todo, un problema de balance energético.

La temperatura de los gases no aumenta simplemente porque “hay fuego”, sino cuando la potencia térmica liberada —el HRR— supera la capacidad del recinto para disipar energía mediante radiación, conducción y convección. Cuando ese equilibrio se rompe, el sistema acumula energía y la temperatura se eleva rápidamente.

Para observar este comportamiento realizamos una simulación con CFAST en un recinto de 9 × 9 × 4 metros (324 m³). El escenario considera un incendio de crecimiento progresivo tipo t² en el centro del compartimento, cuya potencia aumenta hasta 750 kW, representando un foco típico de mobiliario antes de condiciones cercanas al flashover.

El resultado muestra ese equilibrio dinámico. La temperatura de la capa superior alcanzó cerca de 823 °C, coherente con condiciones de flashover. Al mismo tiempo, el sistema continuó “respirando”: el oxígeno descendió hasta aproximadamente 14 %, manteniendo la combustión activa.

El modelo también muestra la respuesta del recinto al flujo de energía. La ventilación permitió entradas de aire de hasta 1.05 kg/s, mientras que el techo y los muros absorbieron calor progresivamente, actuando como reguladores térmicos.

Visto así, el incendio deja de ser solo combustión. Pasa a ser un sistema termodinámico donde la geometría, la ventilación y la masa térmica pueden ser tan determinantes como el combustible.

En dinámica de incendios, todo se reduce a una pregunta: ¿cuánta energía entra al sistema… y cuánta puede salir?

MATERIAL DE APOYO

material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo material de apoyo

SIN FORMACIÓN NO HAY SALVACIÓN

También te puede interesar

↑↓ para navegar Enter para seleccionar